domingo, 21 de julio de 2019

Si te sentís solo

Hay una epidemia que se extiende como la pólvora y que no se cura con pastillas. Hay un sentimiento que encoge el alma, que quita las ganas, que nos sume en la tristeza, y que no es fácil de combatir. Cada vez la veo más y en personas más jóvenes. Antes era tabú, ahora no debe serlo. No sé si son las redes sociales, por eso de que a veces damos más importancia a un like que un abrazo, o a hacer una foto bonita más que a disfrutar el momento. No sé si serán estas ciudades de cemento y dinero, que enfrían las relaciones y las complican, que nos tienen con prisas y sin tiempo. Que, a veces, nos hacen olvidar lo importante, nos cambian las prioridades.
Así que lo primero que quiero decirte, si te sentís sola o  solo, es que te comprendo y que no sos el único. Hemos sido o somos tantos los que nos sentimos así, que en esa soledad, por extraño que te parezca, no estás tan solo. Y, desde acá, espero que sientas el apoyo de todas las personas que se están sintiendo identificadas leyendo esto, como vos. No va a hacer que te sientas genial, pero es un comienzo. Desde ahora, tu comienzo.
Quería decirte que no te sientas culpable. Que puedes tener una familia que te quiera, puedes tener una pareja que te apoye, o unos amigos con los que pasar el tiempo libre, y aún así sentirte solo. 
Quería decirte también, si estás en una ciudad nueva, en un trabajo nuevo, en una nueva experiencia, date tiempo. No te encierres. Encerrarse en uno mismo es fácil, pero una vez estás dentro es muy complicado salir. Sé que es fácil decirlo pero que las horas queman, y hay días que parece que no vayan a acabar, y momentos que necesitan ser compartidos. Pero los comienzos son difíciles, así que no te quedes quieto y avanza, pero poco a poco. Dale una oportunidad a quienes te rodeen e intenta conocerlos y que te conozcan. Y si hay alguien con quien no concuerdas, no te preocupes, no se le puede caer bien a todo el mundo.
También creo que son etapas, y que si estás pasando por una complicada, es normal sentirse sólo. El dolor es sólo nuestro y por mucho que otra persona crea saber cómo te sentís, sos vos quién tiene que enfrentarse a  él. No te agobies, déjate apoyar, y comparte tu tiempo también con tu animal de compañía, un hobby, un libro, una película. ¿Qué no tenes uno? No es excusa! Búscate uno nuevo, la actitud es lo primero.
Y, recuerda que hay que aprender a estar solos de vez en cuando. A estar cómodos con nuestro silencio, a saber cuándo tenemos que dedicarnos tiempo y estar en soledad. Hay momentos que lo único que necesitamos es estar en nuestro mundo, así que ve a él de vez en cuando.

A quien te dejó marchar...

Leí una vez que, cuando no podemos expresar nuestros sentimientos porque las palabras se agolpan en la garganta, cuando no nos va a escuchar quien tiene que hacerlo o cuando, simplemente, es mejor quedarse en silencio, lo mejor es escribirlo. Y funciona. Me funcionó en su momento. Hoy, me he visto reflejada en las pupilas de un desconocido y me he reconocido, tiempo atrás, en una situación similar. Por ello, he escrito estas letras. Para todas aquellas personas que necesitan decirse algo a sí mismas y a alguien en especial.
No se trata de rencor, no se trata de querer y no poder. Que no queremos cambiar nada y de nada serviría poder hacerlo. Simplemente, se trata de leer estas palabras, y sobre todo, que alguien las lea. Porque en algún momento de tu vida alguien te dejó marchar, y aunque haya llovido bastante desde entonces y sus huellas se hayan borrado por completo, de vez en cuando, recuerdas que un día alguien lo hizo. Y hoy, simplemente, quieres darle las gracias porque sin él, o sin ella, y esos días grises, hoy todo sería diferente. Por lo que, a quien nos dejó marchar le doy las gracias por habernos construido.
Hubo días malos. No vamos a fingir que no ha sido así. Hubo días muy malos. No sé si los hubo para vos, me imagino que sí. Cuando algo se acaba, aunque una de las partes esté totalmente convencida, siempre duele. No porque tengamos alguna duda, ni porque no lo deseemos, sino porque en algún momento, cuando todo comenzó, pensamos que el final no llegaría nunca. Y sin embargo, llegó, porque todo acaba, de una manera u otra.también hubo días buenos. En los que comparas, y te das cuenta de que tal vez es mejor así. Y que, probablemente, hubiera sido mejor así desde hace más tiempo del que queríamos creer. Que nos aferramos tanto a algo, simplemente por rutina o por comodidad, que olvidamos todo lo bueno que nos estamos perdiendo. Y me resulta sorprendente, cómo una persona puede cambiar por su pareja, moldearse hasta perder su esencia y volverse en blanco y negro, perder todo el color.
No te deseo nada malo, de hecho, espero que encuentres el amor y, que esta vez, no tenga punto final. Digamos que este es momento “Someone like you” de Adele pero, bromas aparte, has de saber que no hay aversión en mis palabras. Que, simplemente, las cosas no siempre salen como queremos. Que esa frase de “no eres tú, soy yo” tiene más sentido de lo que queremos creer. ¿Que qué pasó? La vida. De nada sirve estar con alguien por pena o compromiso, simplemente es alargar lo inevitable. Has de saber también que las cosas se pudieron hacer mejor, pero que tampoco es fácil. Que los hechos se van desencadenando un poco al azar y otro poco con la mala suerte.
No lo sé. No sé qué pudimos haber sido. Y ahora, la verdad, no me importa. Me importó en su momento, y esa idea rondó por mi cabeza hasta que mi imagen de vos se difuminó y se perdió entre mis recuerdos. Porque, si algo tengo claro, es que siempre permanecerás ahí, en alguna parte de mi memoria, como alguien especial. Que si nos encontramos, no quiero que actuemos como desconocidos, porque si algo duele realmente es fingir que algún día no fuiste importante para mí.
Pero alguien ocupó tu lugar. No tiene por qué ser una pareja. Tal vez fue una amiga, un amigo, tal vez un familiar, un compañero, un hobby. Y, obviamente, alguien ocupó el mío. Y así es como ha de ser, no quiero huecos vacíos en ningún corazón. Pero también tengo que decir, a quien me dejó marchar, que es una decisión con la que tendrás que cargar el resto de tus días. Que puedo prometerte, que jamás encontrarás alguien como yo, al igual que estoy segura que nunca conoceré a nadie como tú. Porque todos somos únicos, inigualables, especiales desde los pies a la cabeza. Que nadie te volverá a mirar con los mismos ojos, ni te sonreirá de la misma manera. Que nadie volverá a hacerte reír del mismo modo. Ni a hacerte llorar. Y tal vez, en algún momento, cuando creas que me olvidaste, alguien pasará a tu lado con mi perfume y durante unos segundos volverás tiempo atrás.
Hay historias que nunca acaban pero, del mismo modo, hay otras que nunca llegaron a empezar. Te deseo lo mejor a vos, y a quien te dejó marchar, por hacernos libres.

domingo, 14 de julio de 2019

El desayuno

"Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno."

Palabras vienen,palabras van...

Quiero que las palabras me quieran y quiero palabras olvidadas y borradas,a veces quiero olvidar palabras y borrar quereres...